En primer lugar, cabe destacar que ambos tratamientos, tanto los brackets tradicionales como los alineadores invisibles, son eficaces a la hora de corregir la posición de los dientes. Sin embargo, existen diferencias notables entre los dos tipos de ortodoncia.

Por un lado, los brackets invisibles o estéticos, igual que los brackets metálicos, son un tipo de ortodoncia fija no removible que se adhiere a la superficie del diente. Sin embargo, los brackets invisibles, al estar hechos de material de zafiro o cerámico, tienen un aspecto translúcido o similar al color de los dientes, lo que hace que sean más estéticos y discretos que la ortodoncia metálica tradicional.

Por otro lado, los alineadores invisibles consisten en una serie de fundas transparentes diseñadas a medida para cada paciente. Este tipo de ortodoncia invisible es prácticamente imperceptible, lo que los hace más estéticos y cómodos. Además, al ser extraíbles y poder retirarlos para comer y cepillarse los dientes, facilita la higiene bucal del paciente.

Otra de las principales diferencias entre ambos tipos de ortodoncia es la comodidad, siendo estos últimos más cómodos y menos molestos, ya que al no tener alambres ni gomas se evitan las rozaduras y llagas que los brackets pueden producir en la boca.

Por último, las visitas al dentista se espacian en el tiempo con los alineadores invisibles puesto que con los brackets es necesario realizar visitas al dentista una vez al mes.

En definitiva, ambos tratamientos son eficaces, por lo que debe ser un ortodoncista profesional quien recomiende cuál es el tratamiento de ortodoncia óptimo para cada paciente.